Un total de 33 técnicos de la Dirección Ejecutiva de Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) obtuvieron la acreditación oficial en fumigación bajo el estándar internacional DAFF, tras completar una jornada de especializada de capacitación.
Con estas nuevas certificaciones, el MIDA, bajo el liderazgo del ministro Roberto Linares, eleva el nivel técnico de su personal para la ejecución y supervisión de tratamientos cuarentenarios en los distintos puertos, aeropuertos y fronteras del país.
El proceso de formación fue impartido por especialistas del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), Luis Díaz Solano, Udine Bolaños y Valentina Navarro, profesionales acreditados para desarrollar este proceso de certificación internacional.

La capacitación se desarrolló durante dos semanas y reunió a personal técnico de diferentes áreas operativas de la Dirección Ejecutiva de Cuarentena del MIDA. Durante las jornadas, los participantes recibieron formación teórica y práctica sobre principios de fumigación, evaluación de riesgos, preparación de recintos herméticos, cálculo y aplicación de dosis, monitoreo de tratamientos y otros aspectos fundamentales para el desarrollo seguro y eficiente de estas actividades.

La obtención de esta certificación representa un importante avance para la dirección, ya que permite contar con personal capacitado bajo estándares internacionales para la aplicación de medidas fitosanitarias dirigidas a prevenir la introducción y dispersión de plagas que puedan afectar el patrimonio agropecuario nacional.
Durante el acto de clausura, el subdirector de la Dirección Ejecutiva de Cuarentena Agropecuaria del MIDA, ingeniero Luis M. Benavides, felicitó a los participantes por el compromiso demostrado durante la capacitación y destacó la importancia de continuar fortaleciendo las capacidades técnicas del recurso humano.

Con iniciativas, el MIDA continúa apostando por el fortalecimiento profesional de su personal, reconociendo que la preparación técnica es uno de los principales pilares para la protección de la sanidad animal y vegetal de Panamá.

