Salud Animal intensifica campaña de captura de hematófagos para el control de la rabia paralítica bovina

El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), a través de la Dirección Nacional de Salud Animal, reforzó la campaña de captura de los murciélagos hematófagos, que son  transmisores de la rabia paralítica bovina.

Así lo informó, el doctor Concepción Santos Sanjur, director de Salud Animal, quien explicó que el control de la rabia paralítica bovina  comienza con la captura  del murciélago hematófago, ya que este es el reservorio y portador del virus, situación que se presenta cada año por lo que se debe mantener la vigilancia y control de este vector.

Sanjur recordó que este problema se repite todos los años. En el año  2014 se dieron 20 casos de rabia bovina en el país, en 2015 se registraron 16 casos mientras que en el 2016 se reportaron unos 21 casos, para el 2017 se registraron 13 casos, y en el 2018 unos 16 casos.

La campaña de prevención es permanente con el fin de intensificar la incidencia de la enfermedad que afecta al sector ganadero.

Santos Sanjur aclaró  que  desde que asumió la Dirección de Salud Animal se diagnosticó el estatus real de los diferentes programas  y de inmediato se implementaron las prácticas correctas de control y se han girado instrucciones a los equipos de esta dirección en las diferentes regiones del país para  reforzar la captura de los murciélagos hematófagos  en las fincas ganaderas.

Con frecuencia se reciben estas solicitudes de los productores,  puesto que los murciélagos no solo transmiten rabia, sino otras enfermedades al ganado bovino; las mordeduras producen  hemorragias, que por lo  general, en  los animales jóvenes les causa severos problemas de anemia, así como cuantiosas pérdidas económicas para el productor.

La rabia paralítica bovina  es una zoonosis que se transmite al humano cuando el murciélago también chupa sangre de las personas. La mayoría de los casos que se han presentado en Panamá Oeste, Darién y Veraguas,  donde se reportaron dos casos; mientras que en Colón y Chiriquí se registran casos aislados.

La captura de los murciélagos se realiza mediante redes de neblina y se clasifican en dos especies: el hematófago que es el afecta a las reses y los que se alimentan de frutas, que son liberados.

Al trasmisor de la rabia se le aplica un anticoagulante en el torso y ellos van a la cueva donde viven y como tienen hábitos de higiene, comienzan a limpiar al que llega y de un solo murciélago que se le aplique el producto, puede acabar con entre 20 a 25 murciélagos en la cueva.

Hasta la fecha no han sido afectados seres humanos con esta enfermedad, que es muy peligrosa, ya que ocasiona la muerte.