Pacto Nacional Presidente Varela anuncia medidas de apoyo al agricultor nacional

. Productores de diferentes provincias y rubros reciben apoyo por 1.8 millones de balboas

El presidente de la República, Juan Carlos Varela Rodríguez lanzó hoy en Divisa, provincia de Herrera, el Pacto Nacional por el Agro, que contempla un paquete de medidas urgentes para beneficio del sector, a fin de apoyar a los productores nacionales y lograr la soberanía alimentaria.

La iniciativa incluye la creación de un Gabinete Agropecuario, para elevar al más alto nivel las estrategias para beneficiar al productor nacional y la reestructuración total del Instituto Nacional Agropecuario (INA). En este gabinete se concentrarán todas las instituciones vinculadas al sector agro, de modo que exista una mejor planificación y utilización de los recursos.

“El Pacto Nacional por el Agro forma parte de nuestro Plan Integral para Bajar el Costo de la Vida, que iniciamos desde el primer día de nuestro Gobierno, con la firma del decreto de controles de precios de emergencia para detener la especulación en más de 20 productos de la canasta básica y aliviar la carga económica que enfrentan cientos de miles de familias panameñas”, indicó el presidente.

“En el día de hoy, comenzamos la segunda fase de nuestro Plan Integral Mejor Costo de Vida, con medidas específicas a corto, mediano y largo plazo, que ayudarán al productor nacional, a producir más y de manera más eficiente, con estabilidad de precios y de mercados para sus productos, lo que se traducirá en alimentos de calidad a mejores precios para todos los panameños”, destacó el jefe del Ejecutivo.

El mandatario aseguró que el Gobierno facilitará y promoverá las inversiones en el sector agropecuario, con préstamos al 0% de interés, a partir del próximo 1 de agosto, hasta el 31 de diciembre de 2016. Además, se creará una nueva deducción fiscal de la renta neta gravable, de hasta el 30% del monto total de las nuevas inversiones en el sector agropecuario, que se realicen dentro de este período.

Varela Rodríguez enfatizó que será un compromiso de Estado el manejo transparente del sector agropecuario “los que dirigimos el país no podemos tomar decisiones que afecten a los productores”. “Antes un grupo se ganaba 10 balboas por quintal en la compra del arroz importado y luego se le vendía a la población con una pérdida que pagaba el Estado.

Es decir que el Estado pagaba el doble por quintal, ahora el costo del quintal de arroz importado solo costará 2 balboas por encima del costo en el mercado local, y la importación solo será cuando así se requiera”, aseguró.

Durante la actividad, que se realizó en las instalaciones del INA, el presidente Varela, junto al ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango, entregaron más de 1.8 millón de balboas de la Ley 25 y Ley 24, a beneficio de unos 181 productores pecuarios, agrícolas, agroindustriales y acuícolas.

Específicamente, 36 beneficiarios de la Ley 25 de Transformación Agropecuaria (OTA), recibieron cheques por un monto de B/.1,200,000.00. La OTA fue creada mediante la ley 25 del 1 de junio de 2001, para apoyar la gestión de los productores, otorgando el 50% de la inversión realizada.

Por otra parte, productores de arroz de Chiriquí y ñame de Ocú, recibieron cheques por el monto de B/.631,743.75.
Estos productores, 59 de ñame del distrito de Ocú, provincia de Herrera y 86 productores de arroz de la provincia de Chiriquí, se beneficiaron con el Fondo Especial para Créditos de Contingencia de la Ley 24.

Dicha Ley, se crea según el artículo primero del Fondo Especial para Créditos de Contingencias (FECC) para conceder préstamos agropecuarios, por conducto del Banco de Desarrollo Agropecuario o del Banco Nacional de Panamá.

El propósito de estos préstamos, según lo eswp_posts el artículo segundo de la Ley 24 del 4 de junio de 2001 y modificado por la Ley 8 de 11 de febrero de 2005, es brindar asistencia financiera a los productores agropecuarios afectados por condiciones climatológicas adversas y por abruptas caídas de los precios del mercado.

De igual forma, por plagas y enfermedades exóticas que afecten significativamente la producción agropecuaria o por la necesidad de apoyar las actividades afectadas para hacer frente a la contrapartida privada de la reconversión.