Arzobispo agradece el trabajo de los productores y campesinos

El ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama, junto a pequeños productores y asesores participaron de la misa celebrada hoy por el Arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa, quien agradeció a los hombres y mujeres del campo por producir alimentos de calidad para los panameños.

«Las manos de los campesinos son manos de Dios, ponderamos la importancia de su trabajo, que en esta pandemia de Covid – 19 bajo el sol y la lluvia siguen labrando la tierra, cuidando sus gallinas y ordeñando sus vacas para alimentarnos», dijo Monseñor Ulloa.

Resaltó que los panameños necesitamos de los productores, tres veces al día para alimentarnos, no les preocupa el Covid – 19, ni se jubilan, pero no dejan de producir para garantizar la seguridad alimentaria.

Hizo un llamado a las autoridades y al pueblo para que valoren el trabajo de los productores al tiempo que indicó que hay que brindarles apoyo para que no abandonen el campo, de tal manera, que cuenten con los recursos y herramientas necesarias para que sigan cultivando la tierra para obtener productos de calidad.

En este sentido, resaltó los programas que el Gobierno Nacional anunció recientemente como son: el Programa Panamá Agro Solidario y el programa Agro Vida, dirigidos apoyar a los productores; «vivan los campesinos por su esfuerzo, cuyas manos encalledidas alimentan a todo un pueblo», agregó el máximo jerarca de la Iglesia Católica de Panamá.

Por su parte el titular de la cartera agropecuaria, resaltó que los productores juegan un papel importante, sector que ha sido marginado, olvidado y engañado por muchos años.

«Por más de nueve semanas han estado alimentándonos de manera continúa e ininterrumpida, por lo que reiteramos nuestro compromiso como señaló Monseñor Ulloa, que seamos centinelas vigilantes de la defensa del sector», puntualizó.

Subrayó que ante esta difícil situación que vive Panamá y el mundo entero hay que deponer intereses particulares y divisiones, pues tiene que prevalecer la unidad, sin importar religión, raza y partido político.

Concluyó diciendo que hay que trabajar de forma honesta, responsable y seria por los que más necesitan y los que han perdido su empleo.