El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Regional de Herrera, refuerza sus estrategias para asegurar la producción agropecuaria, proteger los recursos hídricos y fortalecer la seguridad alimentaria durante la época seca.

A través de sus direcciones técnicas, la institución enfoca sus acciones en garantizar el acceso al agua, mejorar la infraestructura productiva y brindar asistencia técnica a los productores.
Durante la estación seca, los esfuerzos del MIDA se concentran en tres áreas clave: ingeniería rural, ganadería y agricultura. En este contexto, se ejecutan proyectos como la perforación de pozos profundos, la construcción y limpieza de abrevaderos, la instalación de tanques metálicos tipo australiano y reservorios plásticos con geomembranas, con el fin de asegurar la disponibilidad de agua en las fincas.

Asimismo, se impulsa la rehabilitación de caminos de producción, una acción fundamental que facilita el transporte de insumos y productos agropecuarios, beneficiando directamente a los productores. Estos trabajos se realizan con el apoyo de la maquinaria de la Dirección Nacional de Ingeniería Rural, fortaleciendo la logística y la comercialización.
En el sector ganadero, se promueve la producción y conservación de forrajes mediante pacas, ensilaje de maíz, pastos de corte y parcelas de forrajes energéticos y proteicos. Estas iniciativas se complementan con asistencia técnica, charlas y demostraciones, además de estrategias de mitigación como la presupuestación forrajera, el ajuste de la carga animal y el descarte estratégico de animales improductivos.

En el ámbito agrícola, el MIDA brinda orientación para la implementación de sistemas de riego por goteo y fertiriego, optimizando el uso del agua y los fertilizantes. Estas prácticas benefician cultivos de alto valor comercial como las hortalizas, especialmente la cebolla, así como rubros de agroexportación como el melón y la sandía.

En cuanto al aprovechamiento de residuos agrícolas, se informó que se cosecharon 2,800 hectáreas de arroz y 1,034 hectáreas de maíz mecanizado, cuyos rastrojos son utilizados para la elaboración de pacas y el pastoreo. Esta práctica permite alimentar aproximadamente 2,000 reses durante un período de dos meses, contribuyendo a la sostenibilidad del sector pecuario en la época seca.
